martes, 15 de marzo de 2011

ADÓNDE VAN LOS MUERTOS. EL LADO B DE LA VIDA

La bienvenida al suceso que está por comenzar en la sala la da un personaje del público que escucha un texto a través de unos auriculares y se limita a repetir lo que oye. Un saludo que lo coloca a la vez como público y como portavoz de aquello a lo que los integrantes del grupo no encontraron palabras.

La obra se plantea una pregunta sobre la muerte y lo manifiesta, en principio, mediante entrevistas a distintas personas proyectadas en una pantalla. Las imágenes aparecen y desaparecen fundidas sobre el blanco de fondo como si se tratara de una luz que obnubilara y cubriera todo, (¿la luz al final del túnel?). Allí se pueden oír diversas especulaciones sobre la existencia de algo más allá de la muerte así como preguntas acerca de adónde va lo que es uno cuando uno ya no está, o planteos sobre la muerte como algo distinto de una imagen, no material.

Entre cuestiones prácticas del hecho en sí, se oye decir que la vista es el primer sentido que se pierde al morir y la voz es lo primero que se olvida de un muerto.

Hasta este momento de la propuesta el espectador ha podido inmiscuirse en el tema e incluso ahondar en sus propios interrogantes al respecto. Puede producir angustia, risa, empatía, incomodidad. Depende del ser en cuestión y su percepción del mundo.

Luego se pone en movimiento la escena a través de diferentes intervenciones de los intérpretes que recorren la danza, el teatro, la música, el video y el juego deportivo. Hay un ‘combate’ de sonidos guturales, un hombre que parece extraterrestre o robot, una danza juguetona, un picadito de fútbol. Al terminar cada una de estas partes -algunas nombradas como Dueto A o Dueto B, por ejemplo- los intérpretes que han permanecido sentados realizan una especie de reflexión sobre el hacer que se repite varias veces al finalizar la escena anterior. Allí surgen preguntas como ¿cuánto tiempo le tomó, cualquiera puede hacerlo, se identificó con lo visto? etc. Al plantearlo ellos mismos, se le da una vuelta a lo que podría pensar el público en relación con aquello que ve y que es realizado sin aparentemente ninguna técnica o saber específico, y a su vez se manifiesta implícitamente el cuestionamiento sobre el lugar del artista o las especificidades del arte.

Entre todas las escenas (cuyo vínculo con la pregunta de la obra quedan a la imaginación de cada cual) hay una donde los hombres se agarran uno a otro y hacen fila esperando su turno para agarrar al que está parado al frente mientras detrás un cronómetro muestra el tiempo que corre (¿metáfora?) para concluir con la imagen de uno de ellos con una luz roja en el corazón que titila y luego se apaga.

Entonces se retorna a la muerte mediante una proyección de textos en la pantalla con lo que piensa cada uno de ellos de cómo va a morir. Pero no se queda en este dramatismo sobre la existencia, sino que nuevamente se incorporan escenas de danza, deporte, música en vivo, hasta que la heroína se aleja montada en un mágico caballo hacia el confín del mundo.

Entre estos variados momentos se arma el todo. Una manera de construir de muchas de las obras de esta era postmoderna y neo barroca. A través de la unión de fragmentos cuya ligazón está dada a veces por un tema, a veces porque sí, a veces por ideas buenas que parecen quedar inconexas. El público recibe fragmentos, es salpicado por ocurrencias o pensamientos, quizás donde se asoma una punta de algo prometedor si se ahondara un poco más. Pero finalmente pareciera que hay que aceptar esta construcción de mundos poéticos donde la poesía anida en la imaginación de uno imposibilitada quizás de ser compartida grupalmente con el otro.

Qué: Adónde van los muertos (lado B)

Quién: Autoría e interpretación: Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro, Fernando Tur.- Músicos: Gabriel Almendros, Fernando Tur.- Escenografía: Mariana Tirantte.-Iluminación: Agustín Mendilaharzu, Matías Sendón.- Video: Alejo Moguillansky.- Música original: Gabriel Almendros, Fernando Tur.- Cámara: Agustín Mendilaharzu.- Sonido: Rodrigo Sánchez Mariño.- Asistencia de escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez.- Asistencia general: Santiago Esteves.- Coreografía y dirección: Luciana Acuña, Luis Biasotto.-

Cuándo: miércoles 16, 23, 30 de marzo y 6 de abril,

Dónde: Espacio Callejón.- Humahuaca 3759. Reservas al 4862-1167


lunes, 28 de febrero de 2011

LA MASA EN MOVIMIENTO

M ó cualidades y variantes de la masa es una propuesta que puede remitir a grupos como Stomp o Mayumana. Grupos cuyo estilo de hacer ritmo con el cuerpo y otros elementos de la cotidianeidad produjeron, en las últimas dos décadas, interesantes juegos dentro de la experimentación entre la música, los objetos y el cuerpo.

Como un coro de ritmo corporal o una orquesta física, la compañía crea buenos momentos. Entre las intervenciones solistas y grupales, hay complejidad en los pasos y ritmos, incluso arreglos musicales que desde lo físico generan una coreografía y desde lo sonoro una integración orquestal.

El trabajo se ve sólido y requiere disciplina por parte del grupo de intérpretes que se desempeña como llevado por un metrónomo.

Lo que resalta es que la coreografía está en función de lo musical, queda armada y compuesta por las intervenciones rítmicas. Es una danza más de ritmo que de movimiento, pese a haber movimientos en la ejecución de los ritmos debido a que el mismo cuerpo es su instrumento sonoro.

Cada imaginación volará de acuerdo a su fantasía pero no parece producirse acontecimiento poético. Es cierto que el espectador puede quedar enganchado con el juego rítmico, con las figuras corporales que se forman para producir un determinado ritmo, con las repeticiones o ‘in crescendo’ físico-sonoras. Pero la creación de la obra queda aquí, en esta complejidad musical y curiosa. De difícil ejecución y realizado a la perfección, eso sí. Aunque el ritmo también podría ser la excusa para la construcción de algo que lo excediera.

Aquí se expresa una masa intensa, musical, que cruza el cuerpo danzante y el vibrante -en definitiva un mismo cuerpo que crea, que produce, que vive.

Finalmente una suma de seres que laten buscando un compás en común.


Qué: M ó cualidades y variantes de la masa

Quién: Idea y coreografía: Edgardo Mercado.- Interpretes: Compañía de Danza del Departamento de Artes del Movimiento del Instituto Universitario Nacional del Arte (I.U.N.A.): Bárbara Alonso, Ezequiel Barrios, Gastón Martín Barroso, Andrea Constanza, Carla Victoria Di Grazia, Esteban Hernán Esquivel, María Luisa Ginevro, Julia Gómez, María Sol Gorosterrazu Vera, Yamila Guillermo, Marcela Natalia Jiménez, Franco Luis La Pietra, Nahuel Leopoldo Ledesma, Carlos Ariel Missirian, Carla Ester Rímola, Ignacio Sareceni, Alejo Hugo Enrique Wilkinson Hassler.- Vestuario: Federico Laboreau.- Diseño de luces: Paola Costamagna.- Asistencia coreográfica: Leticia Abelle.- Asistente de producción: Federico Moreno, Ángel Ariel Porro.- Dirección musical: Gaston Taylor.- Dirección: Roxana Grinstein, Edgardo Mercado

jueves, 30 de diciembre de 2010

DALE QUE VA

La propuesta ocupa una parte de ese espacio conocido como Impa, la fábrica recuperada que va ganando cada  vez más lugar en una ciudad donde recuperar lugares se está convirtiendo en parte de la propia idiosincrasia (por suerte).
Tres hombres: un músico integrado como performer y dos bailarines, son los que dan cuerpo y espíritu a Va. 

En uno de los pisos de la fábrica a la que el público accede prácticamente a oscuras, se produce el intercambio entre actor y espectador. Este es ubicado en un extremo de la sala donde se pondrá en juego el movimiento. Los intérpretes se introducen en  penumbras y van ganando terreno junto a la iluminación que los acompaña y colabora para perfilar a esas formas que se mueven en la escena.
Dos hombres en estado animal se presentan, desarrollan una especie de evolución de insecto, saliendo de sus crisálidas y tomando nuevas formas. Entre ellos se produce un encuentro que es lúdico unas veces y competitivo otras. Bailan juntos o combaten. Parece hasta nacer una histeria femenina en el juego, donde van y vienen, se persiguen, se abrazan, se pegan, se corren.
Es una danza de hombres. Es una relación entre hombres. ¿Cómo es el amor entre hombres? ¿Cómo podría expresarse en toda su complejidad masculina sin definirse ni catalogarse? ¿Cómo se baila esa expresión?
Ellos vuelcan toda su energía en la danza, en el intercambio. Entre la música y los bailarines, entre los interprétes que danzan. La música llena la austeriad espacial con su bella creación, al igual que las luces, ideadas con sensatez y astucia.
El espacio es abarcado en toda su extensión, dejando un poco descuidado al espectador que por su ubicación se pierde parte de la propuesta, siendo obstruida su visión por algunas columnas de la sala.
Los bailarines despliegan un nivel de compromiso profesional que solamente en una parte se ve un poco abandonado. Sucede con la inserción de un momento delirante que parece un desfile donde los intérpretes compiten hasta llegar al contacto físico agresivo (aunque parodiado) y que, si bien le da un aire bizarro a la propuesta, se ve algo desaliñado en relación a lo que vienen construyendo.
Por lo demás, es para disfrutarla y compartirla.

Qué: Va

Quién: Intérpretes: Ramiro Bailiarini, Emiliano Formia.-Músicos: Daniel Figueroa.- Vestuario: Johanna Braña.- Diseño de luces: Mariano Arrigoni.-
Diseño sonoro: Daniel Figueroa.- Fotografía: Ailin Formia.- Asistencia de dirección: Mariana La Torre.- Coreografía: Ramiro Bailiarini, Mariana Carli, Emiliano Formia.- Dirección: Mariana Carli

 www.va-nov2008.blogspot.com

VOLANDO CON FRIDA KAHLO

 Esta propuesta de danza parte de un proyecto de la compañía Nandayure CIA de Danza a partir de un proceso de investigación sobre la vida y obra de la artista mexicana Frida Kahlo. Según la gacetilla del grupo, la idea es “generar un espacio de información y arte, interrelacionando la proyección de un documental informativo, la exposición de trabajos realizados por diferentes artistas plásticos, fotógrafos y escritores”, con el fin de darle al publico pistas de cómo se construye esta mujer, artista, mito.

La obra pone en escena a una intérprete -la bailarina y maestra Liliana Cepeda- que le da cuerpo a Frida a través de intervenciones performáticas y deslizamientos entre los bailarines. Ella es la protagonista y ellos son como una expresión de su vida y su dolor materializados en la composición coreográfica.
Puesta en movimiento por un grupo de doce bailarines que despliegan sus habilidades técnicas en frescas composiciones, la propuesta habla del lugar del dolor que habitó a la artista y se proyectó en su obra. Pero no se trata de ahondar en el dolor para quedarse allí, sino de tomar impulso desde el sufrimiento para continuar construyendo y creando.

Las coreografías hacen bailar al ojo que va siguiendo los movimientos suaves de las composiciones, intercaladas con las apariciones de la figura de Frida, que hila las escenas como el hilo que teje el dibujo en un telar. Así esta compañía hace disfrutar de la construcción de una obra que rescata la trayectoria de una artista mexicana. También sumerge al  espectador en la atmósfera folklórica de México a través de las músicas, que con su mezcla de nostalgia, alegría y resignación, transmiten el aire que ese país latinoamericano proyecta desde sí. Una poesía idiosincrática llena de historias.

Qué: Pies pa' Volar
                                                         

http://www.piespavolar.blogspot.com/`
Dónde: EL CUBO.- Zelaya 3053.- 4963-2568

Cuándo: Sábado - 21:00 hs.-



domingo, 14 de noviembre de 2010

ANIQUILAR A LA NIÑA

La propuesta es una potente expresión que emana de un dúo. Simplemente dos personas, un hombre y una mujer que juntos producen al tercero: la obra. La música, la danza y el espacio con sus líneas de luces y sombras, conjugan geometría y abstracción. El espacio figura como una construcción geométrica en la galaxia del personaje. Toda la puesta en escena está muy cuidada.



El desarrollo de la propuesta cuenta con dos partes diferenciadas desde la luz y el vestuario. Al principio hay colores primarios en una especie de complementación pop-futurista. Ella, él, rojo, azul primero, después blanco y negro. Opuestos complementarios.

Ellos funcionan muy bien juntos, se amalgaman en música y movimiento. El ‘in crescendo’ que se produce está unido.

Aparece ligado de tal forma que no se nota quién da el pie. Se van acompañando en un diálogo sonoro y visual que invita a participar con los sentidos. Desde la iluminación, la escenografía, la coreografía, la música y el video. Todo confluye con un ritmo que impulsa a ser parte de.
En ese sentido, la obra es una invitación, un convite, que lleva al espectador a estar bien presente.

Florencia proyecta líneas desde su cuerpo hacia el espacio donde se funden y rebotan como los golpes de la batería. Gómez es un performer cuyo lugar en el espacio late y se mueve como la intérprete. Movimiento y sonido producen ecos, reverberaciones que crecen y estallan.

Los textos condimentan con su poesía a la propuesta.

Esta improvisación pautada es un trabajo con el vivo y el momento presente que la pareja viene desarrollando hace años desde Formato Living, donde un bailarín y un músico son convocados para desarrollar un diálogo en escena a partir de la improvisación.

Aniquilar a la niña es una propuesta personal cuyo carácter le da una impronta fuerte que sobresale dentro del circuito de danza contemporánea de Buenos Aires.

Dan ganas de bailar, de tocar, de ver. Dan ganas de correr.


Qué: Aniquilar a la niña

Quién: Idea, dirección, texto e interpretación: Florencia Gleizer.- Músicos:Rodrigo Gómez.- Vestuario: Marcelo Ortega.-Escenografía: Mariana Tirantte.- Iluminación: Matías Sendón.- Video: Nicolás Richat.- Asistencia técnica: Esmeralda Acosta.- Asistencia de dirección: Lucía Fernández Mouján.-
Prensa: María Sureda.-

Web: http://www.aniquilaran1.blogspot.com/






miércoles, 13 de octubre de 2010

SULKY, DE PASEO POR LAS ALTURAS

Un hermoso espacio se presta para que esta obra despliegue su imaginación y transforme el lugar en montes y quebradas.


Utilizando las posibilidades de la sala, Sulky despliega cuadros bellos donde un grupo humano hace viajar al espectador. Cruzando los imaginarios norteños de La Puna y de la danza butoh japonesa, la propuesta genera atmósferas que los vinculan a través de distintos elementos que pone en escena.

Los intérpretes, vestidos de blanco, van y vienen, traen y llevan, se desplazan con hojas, telas, piedras. Entre ellos reproducen una especie de rito sagrado que los une y hermana. Hay un fluir místico con aires de naturaleza, que va entrelazando los cuadros que se arman y desarman como remolinos de arena en el desierto del tiempo.

Sulky compone un cuadro de imágenes simples, aireadas y alegres. Con algunos escasos momentos de danza, parece ser en realidad el espíritu de las danzas el que sobrevuela el ambiente, sin que termine de materializarse en ninguna coreografía. Pese a existir un movimiento en el espacio, es más bien el vaivén de los cuerpos enlazando situaciones pequeñas el que construye la obra.

Tomando una línea imaginaria que une los pueblos del altiplano y el oriente, crea un oriente altiplánico, propio y singular, donde la atmósfera ejerce otra presión en el hombre. Lo sagrado y lo humano confluyen como algo indisolublemente ancestral.

Las raíces de la tierra, la energía de las rocas, las escrituras del tiempo, la espiritualidad de un momento. Todo se hace presente en este bonito paseo por las alturas.



Qué: Sulky

Quién: Idea y Dirección: Teresa Duggan.- Intérpretes: Teresa Duggan, María Laura García, Magda Ingrey, Daniela Velázquez, Ailin Rey, Jorgelina Mellia, Josefina Pérez, Gabriela Romero y Giancarlo Scrocco.-Músicos: Marcela Consalvo, Facundo López Burgos, Guadalupe Soria.- Vestuario: Nam Tanoshii.- Escultura: Jose Santos.- Objetos: Nam Tanoshii.- Diseño de luces: Teresa Duggan.- Video: Guiye Fernández.- Banda de sonido: Uña Ramos, Leda Valladares.- Fotografía: Nicolás Colledani, Claudia Valado.- Asistencia general: Claudia Valado.- Asistencia técnica: Guadalupe Azzati

Dónde: Teatro Mediterránea – Tucumán 3378 – Te: 4863-7156.- Localidades $30.-

Cuándo: Domingo - 20:00 hs - Hasta el 31/10/2010

lunes, 9 de agosto de 2010

UN DESLIZAMIENTO ENTRE LAS SOMBRAS

Sobre el fondo oscuro de la escena se recorta una figura iluminada. Son cuerpos, no hombres o mujeres, sino seres. Un grupo de seres unidos como una sola forma, un solo cuerpo. Esta imagen respira, late y avanza suavemente por el espacio de la sala. Uno de ellos parece sobresaltarse modificando la postura corporal, todos los demás se modifican y adaptan. Una energía parece fluir entre todos que se sacuden despacio e intermitentemente, se mueven, se adaptan, no pierden el contacto.

La Compañía Hymenóptera expresa así su apropiación de la danza Butoh, una danza contemporánea que ha sido tomada prestada del Japón, surgida allí en la pos guerra de la fatídica 2º guerra mundial. Una danza llena de horror humano. Una pos danza de la guerra que mostró la cara más inhumana del hombre antes de la globalización.

Aquí, de este lado del planeta, los cuerpos buscan su forma de moverse entre las huellas de lo que los compone. Son insectos, son hojas, son partículas de luz. Son huellas de personas que han caminado desde el principio del hombre y retornan sobre sí mismas para volver a hacerse.

Estos cuerpos se mueven en un juego que desenreda lo monstruoso como algo que forma parte de uno. Tal vez aquello desconocido, tal vez lo imposible Real que subyace en la psiquis y convive con esa realidad construida de lo cotidiano.

La puesta en escena de obras como esta es una apuesta a otro modo de moverse, o a moverse desde otro lugar. Muestra las posibilidades de una expresión vinculada con emociones en contacto con el presente desde un lugar poético, profundo, con un movimiento no habitual.
Aunque el trabajo de las intérpretes se ve todavía un poco crudo, se puede vislumbrar en la búsqueda un horizonte interesante.
Su directora, Rhea Volij, tiene una trayectoria nada desdeñable que debe ser tenida en cuenta en la amplitud de miradas dentro de la danza contemporánea argentina.

Qué: Breve deslizamiento

Quién: Bailarines: Laura Corral Fierro, Camila Di Mia, Ana Di Toro, Lisa Grass, Marianela Guereñú, Anastasia Peralta, María Florencia Pereyra Delorenzi, Amalia van Aken.- Vestuario: Líbera Woszezenczuk.- Diseño de luces: Eduardo Safigueroa.- Diseño sonoro: Eduardo Felenbok.- Musicalización: Rhea Volij.- Operación de sonido: Pablo Cutufia.- Asistencia de dirección: Paula Zacharías.- Dirección: Rhea Volij

Dónde: El Crisol.-Arismendi 2658 Capital Federal – Teléfonos: 4523-7605

Cuándo: Viernes - 22:00 hs – Del 10/09/2010 al 24/09/2010