lunes, 22 de julio de 2013

ACTO BLANCO


De la penumbra nace el acto. Con la iluminación progresiva que deja ver la primera danza. Una bailarina prácticamente desnuda, apenas cubierto su pecho por una especie de corset desabrochado, realiza una serie de movimientos entrecortados. Su cuerpo parece a punto de desvanecerse en pequeñas sacudidas casi epilépticas. Muerte espástica del bello cisne que nos abandona.

La pieza que dirigen Laura Figueiras y Carla Rímola en El portón de Sánchez emula en cierta siniestra manera la época del romanticismo en ballet. Apoyadas en las etéreas y sufrientes figuras de otrora, las bailarinas profundizan con ironía esas imágenes. Aquí lucen sus piernas cubiertas y el torso desnudo, alejándose de la imagen angelical, inocente y santa de los personajes que habitan en los prototípicos ballets románticos Giselle o  La Sylphide.

El ballet romántico presenta un imaginario poblado de hadas, elfos y ondinas. Reinado de la bailarina pálida y etérea vestida con vaporosas muselinas.

Pero Acto Blanco pone en escena unos bellos pájaros deformes que evocan lo monstruoso del espíritu romántico.

Mediante movimientos espásticos y gestos guturales, las bailarinas semejan seres sobrenaturales de algún sub mundo oscuro, del “luto profundo de la Noche”.

La propuesta parece una parodia del romanticismo con esas notas grotescas que le imprimen a la danza. Rictus caricaturesco contra la belleza neoclásica del ballet.

Siluetas que surgen y se desvanecen bajo las luces esporádicas que matizan el espacio.

Un acto que encuentra su belleza en otra forma, sutilmente apoyada en el toque sublime de lo perecedero, ánimo sublime del romanticismo también.

Estas bailarinas son cuerpo que se muestra, que se gasta, que se deforma. Son carne pasajera, son abismo, son universo complejo.

Finalmente son pura forma femenina que se deja contemplar en la negrura de la noche.

 

Qué: Acto Blanco

Quién: Idea y Dirección: Laura Figueiras, Carla Rímola.- Intérpretes: Bárbara Alonso, María Sol Gorosterrazu Vera, Marisa Villar, Natacha Visconti.- Vestuario: Mooo!, Ester Caselli.- Iluminación: Matías Sendón.- Peinados: Sebastián Bielous, Dario Calcagno.- Espacio escénico: Alicia Leloutre.- Diseño sonoro y Música original: Gaston Taylor.- Fotografía: Eleazar Cremona.- Diseño gráfico: Mariana Fossati.- Producción: GrupodelpatIo.- Coreografía: Bárbara Alonso, Ayelén Clavin, Laura Figueiras, María Sol Gorosterrazu Vera, Carla Rímola, Marisa Villar, Natacha Visconti.-

Dónde: EL PORTON DE SANCHEZ.- Sánchez de Bustamante 1034.- Teléfonos: 4863-2848.- Web: http://www.elportondesanchez.com.ar/

Cuándo: Viernes - 23:15 hs.-

 

 

miércoles, 10 de julio de 2013

MUNDODANZA

Sobre un fondo lumínico azul y verde se invita al inicio de la función.
Los jóvenes bailarines entran con un vestuario que muestra una gama de colores fuertes en una armónica combinación. Se ven joviales, alegres, pletóricos.
También parece que escondieran algo, un misterio que es el hilo de estas historias danzadas que no cuentan nada específico pero a la vez relatan corporalmente mucho y variado.
Desde la danza cortesana que realizan en el principio de la obra y que funciona como un leitmotiv al que recurrirán una y otra vez de distintas maneras, se respira una energía jocosa de juego infantil.
Con miradas burlonas, gestos simples y mucha complicidad, se suceden las coreografías que intercambiarán los intérpretes en una especie de sinfín que se retoma con la danza cortesana. Como expresa la gacetilla “no cuenta una historia sino varias pequeñas historias”.
La música es precisa, alegre también y muy linda para escuchar, para ver y para bailar.
Son seis jóvenes, tres parejas, un grupo de amigos que se relacionan sin malicia desde la danza, desde un disfrute, un juego, una complicidad de cuerpos en movimiento. Inocencia lúdica y humana que resulta tierna y agradable.
Una propuesta nada pretenciosa, con colores y música, con danza y alegría.
Para que pueda disfrutar toda la familia.
  
Qué: Mundodanza
Quién: Bailarines: Ariana Denise Comba, Nelson Leiva, Damián Malvacio, Gerardo Merlo, Maxi Navarro, Katia Pazanin, Sofía Sciaratta.- Diseño de vestuario: Artemisa Pájaro,. Diseño de luces: Magali Perell,- Música original: Nicolás Villamil.- Asistencia Coreográfica: Mariana Vergara Lasheras.- Coreografía y Dirección: Laura Falcoff.-
Dónde: TEATRO HASTA TRILCE  Maza 177.- Teléfonos: 4862-1758

Cuándo: Sábado - 16:00 hs - Hasta el 27/07/2013 - Jueves y Viernes - 16:00 hs - Del 18/07/2013 al 26/07/2013

martes, 25 de junio de 2013

SINEXIÓN



Sinexión: Vínculo entre términos que, siendo diversos, y en cuanto diversos, los enlaza de un modo necesario. En esta propuesta es la vinculación de las intérpretes y sus diferentes capacidades.

La Compañía DanzAttak pone en escena una curiosa propuesta de danza que integra distintos elementos de danza contemporánea, canto, tango y hip hop.

Con una estética futurista y movimientos robóticos, las intérpretes introducen al público en un universo mecanizado que parece totalmente aislado de las emociones humanas.

Solo un personaje, caracterizado como personal de limpieza de oficina, se desenvuelve con libertad y espontaneidad por el lugar. Y es quien movilizará a los demás para sacudirles el sopor que los tiene sumergidos en la desconexión emocional.

La propuesta se desarrolla con humor y combina lo coreográfico con lo expresivo en una búsqueda más teatral. No hay planteos en relación a la danza ni reflexiones espaciotemporales que atañan a la historia coreográfica, no tiene pretensiones innovadoras en ese sentido. Pero es una iniciativa entretenida donde se ve disfrutar a las intérpretes que contagian con su entusiasmo al público, además de desplegar cada una buen nivel técnico en distintos aspectos.

Es interesante y destacable el uso de un recurso lumínico que sazona la obra. Algo que sorprende, que le da un toque especial y original a la pieza. Y sobre todo, la frescura y el humor que le ponen a cada movimiento que hacen.

Podría decirse que Sinexión es una propuesta alegre de danza, cercana al espíritu que contagian los grupos de hip hop, donde cada uno pone lo suyo condimentando un todo comunitario donde se disfruta en conjunto.

Una apuesta a combinar las capacidades y talentos de cada uno de los integrantes que ha explotado su directora Mariela Feldman.

Aunque se nota que están en los inicios de algo que puede seguir creciendo y complejizándose hasta alcanzar un nivel más profesional como compañía, vale la pena disfrutarlo.


Qué: Sinexión

Quién: Intérpretes: Rocío Belén Becerra Parra, Daiana Mariel Cacchione, Melina Foster, Sofía Germino, Brenda Magalí Gonzalez, María Mercedes Speroni.- Vestuario: Javier Guillermo Ponzio.- Diseño de luces: Mariela Feldman, Paula Fraga.- Diseño gráfico: Estefanía Agüero.- Asesoramiento artístico: Paula Andrea López Oyanarte.- Asistencia de dirección: Samanta Pereyra.- Prensa: Walter Duche, Marcos Mutuverria, Alejandro Zarate.- Idea, Coreografía y Dirección: Mariela Feldman.- Dirección de actores: Paula Andrea López Oyanarte.-

Dónde: ESPACIO CULTURAL PATA DE GANSO.- Zelaya 3122 Teléfonos: 4862-0209.- Web: http://www.patadeganso.com.ar

Cuándo: Sábado - 21:00 hs.-

jueves, 23 de mayo de 2013

SOLOS AL BAILE


Una nueva sala en el espacio de El camarín de las musas abre sus puertas. En esa apertura parece haberse inspirado alguna musa para dar lugar a esta propuesta de Gabriela Prado.
Solos al baile es un título que sugiere soledad, en principio. Pero la idea del plural genera la esperanza del encuentro. Y el baile suena prometedor…
En esta cita en particular se ve, se siente, mucha danza. Un movimiento intenso que fluctúa por los cinco intérpretes dueños de la escena.
El bailar se proyecta en una interacción con el vestuario cuya elasticidad se presta al vaivén del cuerpo. Un movimiento de tejidos, como otra piel que se juega, que viste y conforma, que constituye y que también es imagen, elección, identificación.
A esta escenificación coreográfica se suman videos proyectados en el fondo, Imágenes que completan una escenografía sutil y sugerente. Dos objetos de dimensiones grandes, extraordinarias para su uso objetal, cuelgan de la pared proponiendo una ruptura con lo establecido, con la perspectiva, con cierta lógica visual de la proporción.
Imagen animada que juega con pollitos frutilla. O lo que su imaginación construya.
Relaciones múltiples en este quinteto de intérpretes.
Un conjunto de deseos, pasiones, intercambios, incomunicaciones, en lo grupal, en los dúos, en los tríos. En esas diferentes posibilidades de intercambio, de unión de pieles, de pasajes de pesos. Muchas formas de agruparse, de armar colectivos de cuerpos.
Descarga. Bailar solos y con el otro, con los otros. Compartir y soledad, comunidad e individuación.
En una invitación al encuentro cinestésico entre cuerpo en movimiento dinámico de la escena y cuerpo en movimiento estático del espectador. Un puente que la danza crea.
En ese cruce habitan las expresiones sin palabras, cuerpos que dicen en su forma y en sus movimientos. También emociones que fluctúan en la relación que se establece entre ese espacio, tiempo y energía. Entre la música presente y el vínculo que se genera con lo que ésta mueve, lo que impulsa, lo que motiva.
Una marea de sensaciones donde la técnica de los cuerpos en movimiento construye espacios propios, sosteniendo y siendo sostenidos, eyectando y siendo proyectados, solos y juntos.
Con mucha danza y las miles de posibilidades de los cuerpos.

Qué: Solos al baile
Quién: Dirección: Gabriela Prado.- Intérpretes: Amaray Collet, Carla di Gracia, Esteban Hezkibel, Carla Rímola, Alejo Hugo Enrique Wilkinson Hassler.- Escenografía: Alicia Leloutre.- Iluminación: Matías Sendón.- Video: Julia Fisicazo.- Música original: Carlos Vandera.- Asistente de producción: Ana Carolina Naranjo Rojo.- Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin.-
Dónde: EL CAMARÍN DE LAS MUSAS.- Mario Bravo 960 Teléfonos: 4862-0655.- Web: http://www.elcamarindelasmusas.com
Cuándo: Viernes - 22:30 hs

viernes, 26 de abril de 2013

ABRÁZAME


La bella sala de Hasta Trilce acoge en su espacio esta propuesta de danza que fusiona el tango, el folklore y la danza contemporánea. Su directora es Giuliana Rossetti, bailarina y coreógrafa que integró las compañías Ballet de Bolsillo, dirigida por el maestro Oscar Araiz; y TangoKinesis, a cargo de Ana María Stékelman. Maestros que han dejado alguna huella en la coreógrafa.
La puesta en escena ofrece al inicio el espacio vacío con dos cuadros en la pared del fondo (no hay telón en el lugar). Estos cuadros son grandes y muestran manchas rojas. El suelo está iluminado al ras, con cuatro focos que  marcan caminos que se cruzan. De esta manera se dibuja en el suelo una cruz de luz.
La danza surge desde los laterales y se hace presente en grupo. Grupos de hombres y de mujeres que bailan con mucho aire, sueltos, desenvueltos, ágiles.
En su fusión de técnicas se puede apreciar una reafirmación del hombre, de lo masculino, mediante el folklore y su zapateo. Una energía que se ancla en la construcción de un sujeto masculino nada volátil pero sí permeable, sensible y fuerte a la vez.
El tango se representa sin tacos, sin calzado de ningún tipo que lo caracterice. Es un tango presente en la atmósfera, en ciertos aires sonoros, en los sentires expresados (a veces con demasiado énfasis por algún intérprete)  pero ausente en la danza tanguera propiamente dicha.
Desde el principio el abrazo parece ser el tema. La unión de cuerpos femeninos y masculinos en ese gesto fraterno (que excluye explicitar otras sexualidades genéricas). Un abrazo que explora la pareja en su forma heterosexual, que ahonda en aquellos lugares que ambos ocupan. Socialmente, culturalmente, pactadamente, desde la representación del tango, el folklore o la danza contemporánea.
Está presente el lugar que ocupa el varón, el sostén que también se deja sostener. Y el lugar de la mujer que lo protege y se deja proteger. En ese sentido, juega con lo masculino y lo femenino sin extremar estereotipos. Por el contrario, es posible ver hombres suaves y fuertes al mismo tiempo, así como mujeres dulces y también potentes.
Es admirable como fluyen las entradas y salidas de los bailarines entre las escenas. Apenas hay un apagón en todo el transcurrir de la coreografía, lo que demuestra la habilidad, tanto de los intérpretes como de la dirección, para poder enlazar una escena con otra en continuidad. Además del sostenimiento desde la energía física y la resistencia. No paran. 
Interesante es también, en este fluir, el canon que realizan en muchas oportunidades en los cuadros grupales. A veces, cada pareja trabaja sobre distintos motivos musicales que dan un contrapunto coreográfico muy agradable a nivel kinestésico.
Una propuesta para sentir aire, movimiento, danza, que apenas en un momento da ganas de ver bailar realmente un tango.

Qué: Abrázame
Quién: Coreografía y Dirección: Giuliana Rossetti.- Intérpretes: María Cecilia Bazán, María Colimodio, Rodrigo Colomba, Lara Cuffia, Alexis Ledesma, Mariano Luraschi, Hernán Nocioni, Yamila Ramírez, Alfredo Ribalta, Giuliana Rossetti, Juan Federico Santucho, Teresa Sevilla, Adrian Vergés, Gimena Vizetti, Rosana Zelaschi.- Asistencia Coreográfica: Rosana Zelaschi.- Vestuario: Rosa De La Fuente, Roberto Vergottini.- Diseño de luces: Jorge Pastorino.- Diseño sonoro: Cristian Vatimo.- Video:Santiago Bozzone, Rocío Mendonca.- Operación de sonido: Emiliano Tedeschi.- Artista plástico: Karin Gutman.- Fotografía: Inés Migüens.- Diseño gráfico: Carla Rodríguez.- Asistente de producción: Paula Rodríguez.- Arreglos musicales: Cristian Vatimo.-
Dónde: TEATRO HASTA TRILCE  Maza 177.-  Teléfonos: 48621758.- Web: http://www.hastatrilce.com.ar
Cuándo: Sábado - 21:00 hs - Hasta el 27/04/2013

miércoles, 3 de abril de 2013

CUERPO EXTRANJERO



¿Cuál cuerpo es extranjero? ¿Extranjero de qué o de quién? 
La extranjeridad es una idea que plantea el estar fuera de algo, no pertenecer, ser foráneo. Los diccionarios definen como extranjero a toda nación que no es la propia, a lo que es o procede de otro país, a aquella persona que no forma parte de la comunidad política que se adopta como referencia.
La propuesta que reúne en escena una bailarina, una titiritera y un títere juega con estas definiciones. Porque aquí, ¿quién es extranjero?
Entre los tres personajes que participan del diálogo corporal, ¿quién mueve  y quién es movido? (¿conmovido?).
Con esta simple y profunda reflexión se ven confrontados los mundos diferentes así como la manipulación. El hecho de ser movido tanto como la hechura la disposición.
¿Cuál es el cuerpo extranjero? ¿El de la bailarina, el cuerpo humano, o el títere? ¿Hay acaso un cuerpo que habita al otro? ¿O que lo anima?
El movimiento de la bailarina suscita la pregunta por el cuerpo, por aquello que lo mueve, que moviliza, que pone en funcionamiento. Un interrogante que lleva aún más lejos en relación a lo que motoriza, lo que impulsa la vida.
Porque entre un muñeco animado por una persona, y una persona movilizada por un muñeco, o por un objeto, ¿qué diferencia hay en aquello que los impulsa?
El trabajo que se desarrolla en escena es maravilloso en este sentido donde incluso el sentido se busca, se pierde, muestra sus grietas, sus brechas, se construye.
El rostro humano es una gestalt potente que el títere animado en la pieza no posee. Al menos no posee con las características humanas. Esta cuestión problematiza algo del orden de lo siniestro, de aquello extraño y a la vez familiar que nos confronta casi con lo Real, con lo no posible de ser nombrado.
Porque, ¿qué mundos se ponen de manifiesto en esta creación? Una ficción que es el relato escenificado, narrado, un mundo al que se puede referenciar, y un desdoblamiento entre esta realidad viviente del humano y la realidad viviente ficcionalizada en el títere. ¿Cuál es la realidad más verdadera?
La propuesta de Fiorentino, Pavan y Armas crea una espiral que gira al infinito y abre las puertas imposibles de aquello que nos iguala, nos diferencia, nos hace. Nos constituye.

Qué: Cuerpo extranjero
Quién:Idea: Inés Armas, Daniela Fiorentino, Fagner Pavan.- Intérpretes: Ines Armas, Daniela Fiorentino.- Escenografía: Fagner Pavan.- Diseño de vestuario: Lucas Marin.- Diseño de luces: Adrián Cintioli.- Realización de vestuario y de títeres: Sol Stolarczyck.- Música: Ignacio Oñate.- Fotografía: Lucas Marin.- Diseño gráfico: Pablo Aguilar.- Asistencia de dirección: Gabriel Francisco Fernández.- Coreografía: Inés Armas, Gabriel Francisco Hernández.- Dirección: Fagner Pavan.- Web: http://www.ciamovil.com.ar
Dónde: TEATRO HASTA TRILCE.- Maza 177.- Teléfonos: 48621758

domingo, 31 de marzo de 2013

NUESTRA SEÑORA DE LAS FLORES


El Instituto de Investigación del Departamento de Artes del Movimiento del IUNA (IIDAM) siempre está atento para ofrecer a todo aquel interesado en el mundo del movimiento propuestas que lo enriquezcan.

Esta vez, junto al área de danza del Centro Cultural de la Cooperación, llegó invitado desde Portugal el coreógrafo y bailarín portugués Francisco Camacho, quien dio una función de Nuestra señora de las flores.

Estrenada en 1993, la obra comparte el título con la primera novela del narrador, ensayista y dramaturgo francés Jean Genet. La obra fue escrita en prisión y su temática entrecruza una autobiografía jugosa de homosexualidad, exclusión y marginalidad.

Por otro lado, la propuesta del bailarín, es considerada una de las piezas más destacadas de la danza contemporánea portuguesa.

Para ubicarse en una perspectiva que permita la crítica hay que tener en claro que esta pieza de danza fue estrenada hace 20 años. Tampoco es necesario que cada propuesta que sea mostrada esté impregnada de novedad, algo tan moderno y ya innecesario en estos tiempos.

La pieza se referencia con la literatura a partir de la apropiación del coreógrafo  de una novela de la que tomará para sí aquellos elementos que le hayan resultado inspiradores, aunque más no sea el título.

Ahora lo que importa es lo que ofrece la pieza.

En un espacio semi oscuro se ve una tela blanca apoyada sobre el suelo en un costado de la sala. Poco a poco entra la luz que ilumina al intérprete totalmente vestido de blanco y realizando una serie de movimientos pequeños. Permanece sin moverse, a la vez, del lugar donde se encuentra parado.

La música que lo acompaña, y con la que se relaciona su danza, alterna entre la sacralidad y el silencio (que también puede considerarse sagrado).  Cantos gregorianos que se apagan para dejar lugar a un eco en el vacío de la sala.

Por la estructura lumínica, pareciera que la luz es la guía de los movimientos, la que ilumina el espacio o señala el recorrido a seguir por el bailarín en el momento siguiente.

El bailarín lleva a cabo un proceso de transformación planteada por el cambio de ropa. Se viste y desviste como si cambiara de hábito. Deja su traje, culturalmente más masculino, y se pone un vestido.

Su danza propone una especie de desdoblamiento, como un travestismo que colocara al cuerpo en un lugar de lucha e incertidumbre. Allí parece suceder un mea culpa, como si el ser no se hallara en el cuerpo, como si la carne no estuviera a gusto dentro de esas vestiduras, de esa piel que lo calza.

El mismo coreógrafo piensa el cuerpo en un punto de inestabilidad, donde lucha por crear una unidad que no consigue lograr, por lo que el cuerpo siempre se encuentra fragmentando.

Este cuerpo múltiple plantea la culpa por la indefinición, por su situación de marginalidad. Y en la propuesta, este debate roza lo religioso, lo espiritual.

La pieza es a la vez cristiana y pagana, es un intento de plegaria que ondula entre el remordimiento y la devoción casi como un fanatismo religioso.

En la escena hay unas uvas. La sangre de Cristo se filtra en esta imagen donde el bailarín se encuentra enmarcado por una aureola virginal, blanca, de la luz,  y el vestido sotana que lleva puesto.

La carne esta expuesta y se debate. El cuerpo, la materia de la danza, vibra en esa batalla pasional y mística de donde brotan sonidos guturales, algo visceral que no puede explicarse.

En esta ondulación entre la música y el silencio, donde no importan sus transiciones más que por la luz y cierta sensación de cambio, el intérprete se trasviste, se transforma. De su vestido brotan flores como de su ser.

La búsqueda parece concluir con un intento de integración y súplica, con la incorporación de todo el vestuario (masculino y femenino, traje y vestido) y el ofrecimiento de las uvas hacia el cielo, hacia arriba, hacia fuera de la sala. Una ofrenda que es como una pregunta sin respuesta.

En ese canto de reflexión y fe, al final el hombre está solo. Sólo con su fe.

En la imposibilidad de cerrar la pregunta, la imagen metafórica muestra al intérprete arrastrándose, invirtiendo su cuerpo en un movimiento que no concluye, que se esfuma con la luz en un fade out.

 

Qué: Nuestra señora de las flores

Quién: Coreografía e interpretación: Francisco Camacho.- Vestuario: Carlota Lagido.- Iluminación y dirección técnica: Frank Laubenheimer.- Música: Jordi Savall.- Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin.-

Dónde: Centro Cultural de la Cooperación