domingo, 17 de junio de 2012

ZEPPELIN


La pieza que dirigen Gustavo Lesgart y Carlos Casella (intérpretes, creadores y amigos) surge de la idea de los coreógrafos de realizar una puesta escénica donde se produciera una sumatoria de intérpretes que partiera de un individuo para llegar a la totalidad, y una vez allí fuera restando hasta quedar nuevamente uno solo en escena. 
Sobre la imagen que genera esta idea surge la figura del zeppelin. Un tipo de aerostato dirigible usado en la guerra antes de que se desarrollaran las primeras aeronaves.
Sin tener ninguna relación visible ni explícita con la guerra o la aviación, la puesta expone desde el principio una especie de construcción en masa, una disposición de los bailarines que se organiza de forma colectiva. Los dibujos que conforman en el espacio escénico parecen funcionar a modo de engranaje donde cada uno es imprescindible y posibilita el movimiento de todos.
Si esta composición grupal se observa desde una perspectiva de política del movimiento, el trasfondo ideológico de la figura en construcción puede apreciarse como una propuesta más que interesante de labor colectiva y social. Un trabajo que muestra coreográficamente la posibilidad de creación en conjunto.
Además, hay en la composición un contacto físico importante, una cercanía entre los cuerpos que da cuenta de un compromiso tanto individual como grupal. Donde hombro a hombro, con el apoyo de todos y la coordinación ajustada de cada uno, se arma la totalidad de la figura coreográfica. Donde el bailarín es impulsado y sostenido por el grupo a la vez que impulsa y sostiene al resto.
La imagen que se desprende de esta especie de estructura molecular bien puede funcionar como metáfora de una estructura social (más allá de la intención de los directores o los intérpretes).
Esta primera parte de la coreografía comienza con  un solo bailarín al que se van sumando los demás. No hay mujeres aún en la escena, con lo que a la metáfora anterior bien pueden sumársele otras connotaciones. Pero más allá de cualquier especulación, la propuesta es dinámica.
Cuando la mujer aparece en la escena, lo hace para romper este juego masculino. Situación acentuada también por el contrastante vestuario de color frente a los tonos grises de los hombres. Ya desde el color hay una oposición muy fuerte entre lo femenino colorido y lo masculino gris. ¿Qué quiere decir esto desde el punto de vista cromático?
Luego del choque que se produce con la primera mujer, y su danza entrelazada con los hombres, comienza a surgir todo el restante grupo femenino.
El encuentro entre ambos grupos se da como un enfrentamiento, donde van y vienen, se juntan y danzan, pero no parece producirse un encuentro real sin colisiones. Más bien, se arma un vaivén de pequeñas explosiones, como chispas que saltaran en su roce.
Esto da lugar al momento femenino (en el que un hombre se integra como parte de ellas).
Las mujeres no realizan ninguna coreografía grupal de contacto como hicieran los hombres antes. Ellas se deslizan, desfilan, flotan coquetas. Quizás ellas sí, metáforas del volar.
Ellas son color y seducción. Acentuada esta última con escenas donde parecen enloquecer por el deseo erótico de posesión de un zepelin.
La propuesta es a nivel de imaginario ‘psi’ muy fálica. Por otro lado, puede resultar casi misógina por donde coloca a la mujer, a no ser por cierta exageración en el actuar femenino que podría llegar a hacerla ver como irónica. Y así pensar su actuar como si fuera una parodia del lugar social que la mujer suele (o solía) ocupar. Pero en sus comportamientos escénicos se ve como un ser histérico cuya forma de moverse, además, es individual. No hay enlace molecular entre ellas que en la puesta parecen conformar un desfile elegante de mujeres solas.
Siguiendo el punto de vista 'psi', el zeppelin aparece en la escena como una obviedad fálica (que también podría leerse desde la parodia, como no). Por lo que bien podría pensarse como la completud escenográfica de una obra falocéntrica.
La forma del zeppelin de la escenografía, irrumpe desde el fondo como una luna llena que asomara tímida para posteriormente develarse. Lo que queda a la vista es apenas la punta del zeppelin.
La pieza tiene mucho jugo para elucubrar, atar o desatar cabos sueltos en la mente de uno, fluir con el movimiento y deleitarse, reírse y disfrutar de la danza.
Y para coronar la propuesta, está el broche de oro que es el sonido. El otro 50 % de esta creación. Con la música de Diego Vainer que es maravillosa, uno termina por subirse al viaje de este volador dirigible.

Qué: Zeppelin
Quién: Coreografía: Carlos Casella y Gustavo Lesgart.-Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín.- Música original: Diego Vainer.- Vestuario: Pablo Ramírez.- Escenografía: Mariano Sivak
Dónde: Teatro San Martín Avda. Corrientes 1530
Cuándo: jueves a las 14, viernes y sábados a las 20.30, domingos a las 17.

domingo, 10 de junio de 2012

LOS POSIBLES. LA ENERGÍA QUE FALTABA EN LA ESCENA


La danza que despliega esta pieza es propuesta como una necesidad vital del ser humano. Desde lo que se puede ver en escena, que contagia al espectador, hasta el trabajo que hay detrás, donde un grupo de personas estiran los límites de la danza hacia sus vínculos con la sociedad demostrando que este arte del movimiento posibilita la inclusión social.
En la escena puede sentirse la energía de los intérpretes. Tanto los bailarines como el baterista que late con ellos, hacen partícipe al público de sus emociones, sentires, vivires o pensares.
El movimiento sin ser narrativo, construye un relato. El relato de los cuerpos, de su posibilidad, de su existir, su ser eyectados hacia el futuro, hacia delante. También el relato de un cuerpo al margen que puja por su espacio, en una búsqueda particular de pertenencia.
El ritmo y el placer de moverse, expresar, descargar, compartir, comunicar, vivenciar, en definitiva, todo aquello placentero que puede brindar la danza está ahí, en la escena y para compartir. Los intérpretes logran sacudir al público que termina llevando el ritmo en su propio cuerpo.
Una mágica sinergia cinestésica moviliza al espectador en una situación de convivio teatral donde parecen participar todos al mismo nivel.
Esto es gracias a unos intérpretes singulares, bien plantados, presentes en la escena en carne y espíritu, con todo lo que cada uno es puesto encima del fuego. Ellos son fuego. Hay entrega y vitalidad.
También sucede gracias a la música. La batería no cesa con su ritmo, sus cadencias que dan ansiedad y sosiegan, que explotan junto a los cuerpos. La batería baila como otro intérprete que sobrevuela el escenario.
Las luces y la escenografía completan la construcción. Su actuación es sumatoria a una arquitectura del movimiento donde se crea toda una poética de los márgenes. El conjunto genera el ámbito imaginario de las afueras de la urbe. Un espacio donde entra en juego el límite de lo territorial y, por tanto, de la pertenencia.
Así, lo marginal, lo extraterritorial, se hace presente al saltar de los márgenes sociales al centro de la escena.
Esa construcción de las afueras está representada escenográficamente en unas simples estructuras, que junto a los juegos de luces, producen incluso sensaciones térmicas.
Todo lo hace ser genial.
Detrás de escena, el grupo Km29 es un proyecto pluridisciplinario que reúne artistas no sólo de distintas ‘especies’,  sino también personas provenientes de diferentes ámbitos socioculturales. Su propuesta viene de la mano de un apoyo del TACEC (Teatro Argentino. Centro de Experimentación y Creación) de La Plata, donde realizaron exitosamente un par de temporadas.
Por fin arriban a la ciudad de Buenos Aires en coproducción con el Cultural San Martín, para que los porteños (muchos reacios a la movilización más allá de la Gral Paz) puedan disfrutarla.

Qué: Los posibles (http://www.km29.net)
Quién: Intérpretes: Alejandro Alvarenga, Lucas Araujo, Alfonso Barón, Jonathan Carrasco, Jonathan Da Rosa, Pablo Kun Castro, Daniel Leguizamón
Música original y Músico en escena: Ramiro Cairo.- Escenografía e Iluminación: Matías Sendón.- Fotografía: Sebastián Arpesella.- Asistencia general: Marina Sarmiento.- Producción: Juan Onofri Barbato, Marina Sarmiento, Matías Sendón.- Dirección general: Juan Onofri Barbato.-
Dónde: CENTRO CULTURAL GENERAL SAN MARTIN Sarmiento 1551 .- 4373-8367 .- Web: http://www.ccgsm.gov.ar
Cuándo: Domingo - 19:00 hs – Jueves, Viernes y Sábado - 21:00 hs

jueves, 31 de mayo de 2012

CHANTECLER


En los años ´40, el lujoso cabaret Chantecler ubicado en la calle Paraná 440 fue el lugar elegido por los amantes del tango. Allí se alternaban en la orquesta Julio De Caro y un conjunto que dirigía el joven Juan D'Arienzo, cuyo ritmo dejó su firma en la historia del tango.
A partir de este disparador histórico tan jugoso, y con gran habilidad creativa, llega Chantecler como espectáculo de tango al escenario.
Mora Godoy acierta en su elección temática, así como en la composición de todo el equipo que la acompaña en esta propuesta.
En escena se recrea la atmósfera del Chantecler. Pero la construcción de la trama está realizada como una película. Vemos la fachada en venta del que antaño fuera el cabaret para luego descubrir su interior y posteriormente viajar en el tiempo a su pasado glorioso.
A través de una historia simple y muy bien articulada, se desarrolla la propuesta coreográfica que no necesita de palabras para ser comprendida en toda su extensión.
La escenografía recrea el presente y luego da un salto -como un flash back cinematográfico- a la ambientación del cabaret del pasado. Allí vuelve a revivir el salón con todo su esplendor.
La iluminación consigue crear los distinos climas que colaboran para percibir y diferenciar lo que transcurre en el pasado y en la realidad presente, además de otras sutilezas imprescindibles en atmósferas más intimistas o románticas.
Palabras mayores de elogio se las lleva el desempeño del grupo de bailarines y la orquesta. Los cuadros creados relatan en sí mismos pequeñas historias o anécdotas que dan cuenta de la vida transcurrida en el cabaret. De entre ellas, es para destacar una escena en la que una simple botella es la excusa para la creación de un entramado coreográfico genial, donde se conjugan humor, danza y un breve desarrollo teatral con habilidad.
La música se disfruta por sí sola y se comparte como si el público mismo formara parte de la clientela del lugar.
Por todo lo dicho, cabe mencionar la buena labor de dirección. Sólo así podría representarse coreográficamente esta historia con tal desempeño.
En definitiva, una excelente propuesta para quienes gusten disfrutar del tango como espectáculo teatral.

Qué: Chantecler
Quién: Guión y Dirección: Mora Godoy, Stephen Rayne.- Coreografía: Graciela Calo, Juan Manuel Firmani, Horacio Godoy, Mora Godoy, Ignacio Martínez Cano, Gustavo Wons.- Bailarines: Sergio Martín Almirón, Diego Amorín Hermeto, Marcos Ayala, Graciela Calo, María Cecilia Capello, Emmanuel Casal, Giovanna Di Vincenzo, Chantal Fernández, Juan Manuel Firmani, Silvia Fuentes, Horacio Godoy, Mora Godoy, Arturo Gutierrez, Magdalena Gutiérrez Calviño, Yanina Muzyka, Silvana Núñez, Ariel Fernando Pérez, Iván Leonardo Romero, Juan Manuel Rosales, Micaela Spina, Gustavo Ariel Vargas, Marcela Vespasiano.- Cantantes: David Alejandro Rodríguez.- Músicos: Juan de la Cruz Bringas, Adrián Enríquez, Damian González Gantes, Alejandro Guershberg, Federico
Santiesteban, Roberto Santocono.- Dirección musical  y Arreglos musicales: Fernando Marzán.- Musicalización: Horacio Godoy.- Música original: Gerardo Gardelin.- Diseño de vestuario: Cecilia Monti.- Diseño de escenografía: Juan Danna.- Diseño de luces: Cristian Tateossian.- Fotografía: Federico De Bartolo.- Asistente de producción: Oscar Duarte, Jazmin Jalil.- Dirección técnica: Cristian Tateossian.- Producción ejecutiva: Constanza Sanfilippo.- Producción general: Mora Godoy.- Prensa: Debora Lachter.-
Dónde: TEATRO PRESIDENTE ALVEAR Av.Corrientes 1659.- Teléfonos: 4373-4245 / 4374-9470.-  Web: http://www.complejoteatral.gob.ar
Cuándo: Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado 21:00 hs, Domingo 20:00 hs

lunes, 28 de mayo de 2012

QUE LAS PARIÓ DE LAS PATAS


Que las parió a estas mujeres del Grupo Turuleca Danza que se plantan en el Konex con una propuesta planteada desde su feminidad.
Son 4 chicas que ponen el cuerpo patas para arriba con toda la gestualidad posible en esta pieza coreográfica. Una obra donde el juego, el color y el humor se conjugan hasta ocupar un lugar casi central.
En escena, varios elementos son investigados y colaboran para dar dinamismo a una composición que juega con la danza. Unos bancos, una mesa y elementos de vestuario bastan para que ellas armen todo un mundo personal.
Por otro lado, la pieza no está construida sobre una serie ligada de coreografías. Podríamos decir que se trata casi de un planteo teatral –aunque no de estructura lineal-  que utiliza el cuerpo y el movimiento para expresarse.
A pesar de la seriedad profesional con que encaran el trabajo, el universo femenino se aborda sin desarrollar una dramaturgia clara. La propuesta escenifica distintos momentos que, sin definir una línea precisa, plantean situaciones algo estereotipadas de las relaciones hombre/mujer, así como también de la propia búsqueda en el camino de ser una misma.
Las escenas que se crean incluyen casi siempre tramas de encuentro o desencuentro, de pérdida o de recuperación. Todo tamizado con un tono lúdico que le da ligereza a la pieza e invita a participar al espectador como si se tratara de un juego escénico.
El grupo (creado en Morón en 2009)  construye esta obra sobre trabajos de improvisación y experimentación. Un camino que es planteado en el ámbito de las jam donde son convocados artistas de distintos ámbitos para el intercambio multidisciplinario. 
Turuleca combina una música original que las bailarinas disfrutan con integridad.
En lo expresivo, es para destacar la gestualidad casi carnal de las intérpretes, que va en una dirección opuesta a la neutralidad habitual de la bailarina contemporánea.
La expresión integrada de sus rostros, su energía y el sentido del humor que despliegan en su danza, seguro las impulsa a avanzar hacia una mayor y singular profesionalidad.

Qué: Que las parió de las patas
Quién: Dirección: Ana González Seligra.- Bailarinas: Carolina Fontenla, Diana Vignolles, Daniela Yamashita Unzain, Sabrina Coclita.- Diseño de utilería: Fernanda Arnedillo.- Diseño y realización de vestuario: Gastón Fleitas, Gonzalo Amarillo.- Música original: Aldana Bello.- Composición de Percusión y Batería: Carla Vianello.- Músicos: Aldana Bello: Voz y Piano / Carla Vianello: Batería y Percusión/ Matías Peralta: Guitarra, Acordeón y Flauta Traversa /Cristian Alderete: Trombón / Solana Biderman: Violonchelo y Contrabajo /Matías Rullo: Acordeón /Manuel Kohan: Guitarra.- Fotografía y Diseño gráfico: Franco Quagliardi.- Producción: Laura Chidichimo.- Prensa: Simkin & Franco.-
Producción general: Grupo Turuleca Danza.-
Dónde: CIUDAD CULTURAL KONEX Sarmiento 3131.-  4864-3200
Web: http://www.ciudadculturalkonex.org
Cuándo: Viernes - 21:00 hs

martes, 15 de mayo de 2012

viernes, 27 de abril de 2012

ECLIPSE


"Cuando dos astros se interponen su luz se extingue aparentemente, pero en su breve convergencia adquieren una nueva luminosidad, negra y ardiente." (Del film Matador, de Pedro Almodóvar). Así recibe esta pieza a su público y así mismo se presenta a él.
Dos astros son ambos intérpretes. Carlos Casella y Gustavo Lesgart. Ambos con sus carreras a cuestas se encuentran en esta composición a revivir sus vidas, sus idas y vueltas, sus encuentros o desencuentros, su amistad y afecto.
Es el reencuentro escenificado de dos performers. Dos amigos que coinciden y comparten vivencias en un contacto escénico.
Su emoción es compartida con el público que asiste a una especie de ceremonia íntima.
En los cuerpos se nota la emoción veraz. El contacto de las pieles de estos dos hombres parece significar y resignificar  lo vivido, aquello que queda alojado en el cuerpo, donde no alcanzan las palabras. Y el resultado es brindado instantáneamente al espectador.
Se puede suponer que quizás es necesario saber con anterioridad de qué se trata para poder comprender mejor la pieza. Pero con el cierre, cualquier despistado consigue entender el propósito del acto escenificado.
Al final está la guinda del postre, el toque que le da crema a lo recién visto. El humor hace su entrada con una canción que parece haber sido compartida por ambos intérpretes en algún momento de su primera juventud.
La ruptura de la cuarta pared mediante el diálogo que entabla Lesgart con el público, a quien explica qué es lo que quisieron escenificar con esta propuesta, rompe el frío de la distancia. También quiebra el dramatismo de la puesta que transita distintas energías apasionadas y fuertes de contacto y choque, donde a veces se cuelan dosis de cierta agresividad (propias también de  muchas relaciones pasionales).
En concreto, una experiencia íntima de danza, abierta a su público.

Qué: Eclipse
Quién: Dirección e interpretación: Carlos Casella, Gustavo Lesgart.- Escenografía: Mariana Tirantte.- Iluminación: Gonzalo Córdova.- Edición musical: Martín Tucán Bosa.- Música: Diego Vainer.- Fotografía: Claudio Divilla.- Asistencia general: Federico Moreno
Dónde: El portón de Sánchez.- Sánchez de Bustamante 1034.- Teléfonos: 4863-2848.- Web: http://portondesanchez.blogspot.com
Cuándo: Sábado - 21:00 hs

BRASIL

Brasil era una fiesta…

Entrar a una sala es ya un viaje. Uno se prepara, se desconecta del mundo real de sus preocupaciones cotidianas para entrar en otro universo.

Este viaje comienza con una mujer rodeada de huevos. La fragilidad y delicadeza se contraponen con la firmeza de sus movimientos. Los huevos ruedan por el suelo como si fueran piedras, elementos concretos que no pudieran romperse fácilmente. Ella los esquiva, los cuida, los rodea, los protege. Imagen de lo frágil y la protección. Ella los empolla. Son parte de ella.

Entre la danza y el teatro que son y no son casi lo mismo, que se codean y mezclan hasta confundirse, aflora esta propuesta.

En la escena, María Ucedo despliega sus cualidades de intérprete múltiple. Expresa desde su cuerpo, su voz y toda la potencia que conjugan las imágenes, un mundo femenino donde las pérdidas son transitadas con humor.

La puesta en escena presenta un conjunto de cuadros que no tienen una textualidad lineal. Baila, interpreta una canción o un texto, en un contexto cuya escenografía está simplemente compuesta por proyecciones, un gran puff y una iluminación delicada y precisa.

Así, la intérprete atraviesa tanto un desamor como la pérdida de los dientes, para hablar en definitiva de la finitud de la existencia y la búsqueda de alguna verdad que al menos resida en el propio interior humano. Pero sin vanos dramatismos, más bien con destellos de humor.

Una pieza de poesía pictórica en movimiento donde el lenguaje corporal y el verbal se alimentan y acompañan.

Una poesía plagada de imágenes bellas cuyo recorrido es un placer realizar.



Qué: Brasil

Quién: Intérprete: María Ucedo.- Dirección: Ana Frenkel, María Ucedo.- Diseño de vestuario: Cecilia Ximenes.-Diseño de escenografía: Celina Saubidet.- Diseño de luces: Ricardo Sica.- Edición de video: Federico Castro.- Video: Damián Canduci, Juano Jaureguiberry.- Música original: Javier Estrin.- Fotografía: Alejandro Guyot.- Diseño gráfico: Juano Jaureguiberry.- Asistencia de escenario: Dante Bazzano, Rocío Tuma.- Asistencia de dirección: Maqui Figueroa.- Producción ejecutiva: Rebeca Checa.- Producción general: María Ucedo.-

Dónde: No Avestruz