miércoles, 30 de noviembre de 2011

LA PREGUNTA INCÓMODA. PRIMER LADO POSTERIOR


¿Adónde van los muertos? ¿Dónde quedan sus voces? ¿Qué pasa con el cuerpo? Preguntas que uno puede hacerse pero con las que no se queda demasiado. Uno generalmente sale de ese espacio de interrogante sin respuesta para llevar adelante lo que tiene: la vida.


¿Pero qué pasa con ese otro lado que le da sentido?

Esta parece ser la cuestión que mueve la búsqueda artística de Krapp. Un grupo que sigue teniendo algo para decir aunque más no sea que no tienen ya qué decir.

A partir de ese interrogante sobre la muerte y su representación escénica, el grupo recurre a distintos artistas, colegas, amigos, para que les cuenten cómo representarían ellos la muerte en escena.

¿Por qué recurrir a otro?, podría ser una pregunta. Porque ellos no saben cómo toparse con eso, podría ser una respuesta. Pero lo que realmente importa e interesa en este asunto, es qué hicieron con eso, qué forma le dieron, si hallaron alguna pista, si corrieron algún velo, o si quizás, al menos, se distrajeron un poco. Ellos y nosotros.

Pero la obra no es una distracción.

Ni la pregunta por la muerte.

Entonces parece como algo que da vueltas sobre sí mismo y al girar se olvida que está dando vueltas. Así, poner en escena distintas formas de representar la muerte, es a la vez una reflexión y una distracción en la reflexión que lleva a olvidar la densidad de un interrogante sin salida. De lo que se trata es de representar. O no.

En la sala se ven las imágenes sobre fondo negro de los distintos artistas interrogados. Ellos imaginan y proponen una forma de representación de la muerte en escena. Aparece un título extraído sobre aquello propuesto por el artista/colega invitado (de acuerdo a la apropiación que hace el grupo). Casi a la par, se escenifica con una puesta que varía en relación a cada forma de imaginar la representación de ese final.

Krapp extrae su propio jugo.

En ese intercambio de imaginaciones donde juegan los ideólogos, los intérpretes y el público, se organiza la obra.

Una propuesta que confirma al arte como una vía autónoma de conocimiento.

Qué: Adónde van los muertos (Lado A)

Quién: Autoría: Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro, Fernando Tur.- Traducción: Sara Chaumette.- Vestuario y Escenografía: Mariana Tirantte.- Iluminación: Matías Sendón.- Diseño sonoro: Rodrigo Sánchez Mariño.- Video: Alejo Moguillansky.- Música original: Gabriel Almendros, Fernando Tur.- Asistencia de escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez.- Producción: Gabriela Gobbi.- Colaboración artística: Lola Arias, Fabiana Capriotti, François Chaignaud, Fabián Gandini, Stefan Kaegi, Federico León, Mariano Llinás, Mariano Pensotti, Rafael Spregelburd, Diana Szeinblum.- Dirección: Luciana Acuña, Luis Biasotto.-

lunes, 24 de octubre de 2011

UN TRANVÍA LLAMADO DESEO

La propuesta que ofrece el Teatro Gral. San Martín, está basada en la obra Un tranvía llamado Deseo del escritor Tennessee Williams. Al apoyarse en un texto literario (sea éste obra de teatro o novela) puede considerarse como una propuesta de danza narrativa, que contará una historia aunque no siga una estructura lineal.


La protagonista de este relato danzado, sobre la que el director va a construir un nuevo universo, es Blanche Dubois, personaje femenino de la obra de Williams que termina internado en un psiquiátrico.

¿Cómo construir desde lo coreográfico el paso de los años, la pasión, el sufrimiento, la crisis, la escisión visceral de un ser? ¿Cómo representar desde el movimiento y simultáneamente, los distintos tiempos evocados en la escena? ¿Cómo ser y relatar todas esas vivencias desde la danza?

La obra va a dar las respuestas.

A partir de la escena final del psiquiátrico, Wainrot va a desarrollar un rico mundo coreográfico donde el pasado es recreado a través de flashbacks.

La propuesta escénica construye una historia hecha de retazos donde varias ‘Blanches’ se funden y confunden en un bello juego coreográfico.

La forma y el contenido se hermanan para relatar desde la danza sucesos y emociones vividas por los personajes.

Por un lado desde la propuesta visual, cuyo dinamismo recrea los distintos momentos en el tiempo. Cubriendo el fondo del escenario hay una especie de pared de puertas cuya iluminación convierte esos compartimentos en espejos que reflejan y confunden realidad y fantasía. Unas luces que iluminan esos espacios alejados generando climas, o los oscurecen hasta desaparecer de la vista.

Por otro lado, las secuencias coreográficas donde Blanche es una y tres a la vez. Hermosos momentos de desdoblamiento que ponen en relación los distintos niveles del tiempo así como los confusos planos de la mente. Un juego desde la composición formal que expresa las crisis de Blanche, donde la razón parece debatirse con los impulsos.

La puesta fluye como un movimiento integrado en el conjunto de las luces, la intensidad dramática de la danza y la música. Donde la escenografía aporta lo suyo para enmarcar y contener a nivel escénico, la propuesta.

La obra fluye como un arroyo de agua fresca que en su recorrido lleva la vivencia de una historia bailada. Una danza llena de pasión, de locura y de muerte.



Qué: Un tranvía llamado Deseo

Quién:Intérpretes: Victoria Balanza, Nicolás Berrueta, Nira Bravo, Melisa Buchelli, Facundo Bustamante, Carolina Capriati, Matías de Cruz, Flavia Dilorenzo, Lautaro Dolz, Laura Higa, Theo Kiyoyuki Yano, Matías Mancilla, Gerardo Marturano, Alexis Mirenda, Sergio Muzzio, Leonardo Otárola, Silvina Pérez, Diego Poblete, María Eva Prediger, Rubén Rodríguez, Andrés Rosso, Sol Rourich, Ivana Santaella, Agostina Scarafia, Sofía Sciaratta, Vanesa Turelli, Ivana Villada, Margarita Wolf.- Vestuario y Escenografía: Carlos Gallardo.-Iluminación: José Luis Fioruccio.- Música: Bela Bartók.- Banda de sonido: Edgardo Rudnitzky.- Asistencia coreográfica: Miguel Ángel Elías, Elizabeth Rodríguez.- Coreografía y Dirección: Mauricio Wainrot.-

Dónde: Teatro Gral. San Martín Avda Corrientes 1530 Teléfonos: 0800-333-5254 ó 4371-0111/18 Web: http://www.teatrosanmartin.com.ar

Cuándo: Domingo y Sábado - 17:00 hs.- Martes - 20:30 hs.- Viernes - 14:00 hs

miércoles, 21 de septiembre de 2011

VIRGINIA

Virginia. De origen latino "virginis", su significado "virgen". A partir de esta idea se puedría vincular el título de la obra con lo virginal, con lo virgen, lo puro. Y pensar algo en relación a lo que esta palabre detone.


Pero detrás de este nombre se agazapa otro, el de Clarice Lispector, escritora brasileña cuyos relatos contagian con su atmósfera a esta danza, colocando a la literatura como fuente de inspiración (aunque no en cuanto a lo narrativo, solamente como disparador).

Después del título, la sala. Un pequeño espacio en Palermo donde se dictan cursos de investigación del movimiento. Este dato puede predisponer al espectador que se acerca a ver una propuesta proyectada quizás desde la investigación del movimiento. Lo que lleva a plantear, casi como una curiosidad, la pregunta sobre qué es lo que busca un espectador de danza cuando acude a ver una propuesta de este tipo

¿Pretende ver una coreografía de pasos ligados y fluidos? ¿Líneas, formas, virtuosismo? ¿Un baile apoyado en ritmos o melodías? ¿Un despliegue de expresión y de emociones? ¿O quizás que le cuenten una historia a través del movimiento?

Eso revela cuantas expectativas y hasta prejuicios pueden existir en un espectador, así como desde qué lugar miramos lo que miramos. Por lo que nada es puro ni virginal ni inocente.

Virginia es también silencio y soledad. El espacio es abarcado por una sola intérprete cuyos movimientos alternan entre cierto despliegue técnico y lo cotidiano. Las secuencias son repetitivas, cambiantes, dubitativas e incluso reflexivas.

La protagonista mira al público, observa el espacio donde se mueve, y parece sentir en el instante presente el pequeño impulso que la llevará al paso siguiente. Como si fuera una constante improvisación, un devenir.

En la sala hay una televisión sobre el piso que proyecta algunas imágenes que pueden interpretarse en complementación o contraste con lo que sucede en la escena. Unos números parecen dar un orden, como una dirección, a lo que transcurre. Uno, dos, tres…pero sin jerarquías, sin valoraciones.

Entre las imágenes, hay una de un hombre arreglando algo en una especie de torre de teléfonos, con lo que uno puede llegar a inferir que la comunicación es tema en esta obra. Quizás el núcleo, quizás un lateral. La comunicación y la soledad. La incomunicación, la imposibilidad de comunicar. La opacidad de los discursos, la falta de transparencia, las múltiples lecturas, las aberturas y orificios por donde se cuela el sentido.

Virginia balbucea unas palabras casi incomprensibles: “para mi Virginia es…” Nunca termina la frase por lo que el espectador no llega a saber qué es virginia para ella. Punto suspensivo para que el propio público construya qué es Virginia para él y le otorgue un sentido.

Finalmente, una imagen repetida de una ventana tapada con una cortina que no deja ver claramente lo que hay detrás pero que tampoco lo opaca por completo.

Nuevamente la imposibilidad de ver lo que hay debajo, del otro lado de la tela.

¿Qué hay del otro lado de una danza? ¿Qué hay detrás del movimiento? ¿Se puede ‘desenvolver’ completamente algo? ¿O es como un intento fallido de atrapar una realidad opaca que siempre se nos escapa?

Virginia, desde su soledad, su pureza, su duda, es todo esto y no es nada de esto.

Virginia es pensamiento. Y como tal, fluye.



Qué: Virginia

Quién: Idea: Viviana Iasparra, Melina Seldes.-Intérpretes: Melina Seldes.- Iluminación: Eduardo Maggiolo.- Video: Patricia Bova, Agostina Dolcemascolo, Nacho Iasparra, Bruno López.- Música original e intervención de imagen: Gabriel Paiuk.- Fotografía: Nacho Iasparra.- Diseño gráfico: Iumi Kataoko.- Asistencia de dirección: Guilherme Morais.- Prensa: Luciano Salseduc, Martín Seldes.- Colaboración en dirección: Gabriel Paiuk.- Dirección general: Viviana Iasparra.-

Dónde: LEM Fitz Roy 2290 Teléfonos: 4775 0857

Cuándo: Domingo - 18:00 hs - Sábado - 20:00 hs.- Hasta el 11/09/2011

lunes, 19 de septiembre de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

HASTA QUE SE AGOTA


Con esta expresión de continuidad hasta el final, de darlo todo, de entrega, presenta Fabiana Capriotti su nueva propuesta.


Hasta que se agota pone en escena una coreografía vital y espontánea. Un despliegue donde tanto los movimientos como la corporeidad de los intérpretes, transmiten una especie de animalidad tierna y brutal.

Un texto en la pared del fondo instala el tema del tiempo. Por lo tanto, un aspecto de la danza se manifiesta ya desde el principio. Un comienzo que parece venir de una sucesión anterior, de un haber empezado antes, de estar empezando todo el tiempo.

La obra se hace preguntas desde el movimiento. Se plantea la danza como momento efímero y a la vez hace presente el deseo de atraparla, de tenerla, de poseerla para siempre como un objeto, conciente de que nada es para siempre.

Las relaciones que se establecen respecto de la duración de este momento fugaz que es el movimiento en vivo, como parte de la composición instantánea, la improvisación -y definitivamente, la vida- tienen que ver también con la valoración que se hace al respecto. Por eso la obra plantea el vínculo precio/valor ironizando sobre ello mediante un recurso puesto en escena con humor.

Otro aspecto que tiene que ver con el momento presente, así como con el ser y estar, con la permanencia de las cosas y los seres, es el espacio del cuerpo. La corporeidad como un lugar que se habita. Por eso, estos cuerpos que bailan o se detienen quedando congelados en una figura, son ‘reemplazados’ por otro cuerpo que adopta su misma postura. Es como si habitaran el espacio del otro, y el otro a su vez, cediera el propio espacio para compartir la experiencia.

Desde el habitar también explota el grito. Un grito que descarga lo que ni cuerpo ni palabras pueden. Un grito que parece aliviarse de lo que no es humano. Al mismo tiempo, un grito de desgarradora humanidad.

La propuesta de Capriotti está llena de matices que actúan como disparadores del pensamiento. Como si se tratara de una obra de danza surgida desde la reflexión filosófica. Hay allí una pregunta por el ser. Por la fugacidad, duración, permanencia. Por los deseos. Lo que está vivo.

Todo eso que late en los órganos de la danza.

Qué: Hasta que se agota

Quién: Dirección, texto y dibujos: Fabiana Capriotti.- Performers: Fabiana Capriotti, Lucía Disalvo, Gastón Palermo, Martín Piliponsky.- Iluminación y escenografía: Julieta Ascar.- Música original: Diego Monk, Sebastián Schachtel.- Fotografía: Eduardo del Burgo.- Diseño gráfico: Dina Roisman.- Asistencia de escenario: Débora Diskin.- Asistencia de iluminación y escenografía: Aldana Fernandez.- Asistente de dirección y producción: Lucía Disalvo.- Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin

Web: http://fabianacapriotti.blogspot.com

Dónde: EL CAMARÍN DE LAS MUSAS Mario Bravo 960.- Teléfonos: 4862-0655.- www.elcamarindelasmusas.com

Cuándo: Jueves - 21:00 hs - Hasta el 27/10/2011

jueves, 18 de agosto de 2011

PLANO MÓVIL


La obra se desarrolla en la sala Cancha del Centro Cultural Ricardo Rojas. Una sala con techo de chapa y aspecto de galpón, que cuenta con la suficiente altura para realizar acrobacias aéreas.
Usada a lo largo, la puesta cuenta con mayor espacio en profundidad que la zona ocupada por el público. Este fondo es utilizado plásticamente en la propuesta donde el espacio y sus coordenadas ocupan un lugar principal.
La obra, entre la danza y las artes visuales más corporéas como la escultura o la arquitectura, trabaja sobre los planos, los niveles y las oposiciones en el espacio.
Es una coreografía espacial, una distribución de formas que se ubica y re ubica en la arquitectura del lugar, proponiendo una arquitectura de movimiento.
Utilizando unas colchonetas grandes blancas y negras, juega con las líneas y con las dimensiones. Ya desde el principio donde la directora de la propuesta, Yamila Uzorskis, mueve unos pequeños bloques rectangulares blancos y negros, cambiándolos de posición una y otra vez.
Los intérpretes son jóvenes y tienen todos un buen manejo de técnicas acrobáticas, y conocimientos en elementos aéreos como el trapecio, que parece ser usado  aquí como una excusa para explorar otro plano del espacio.
Ellos van y vienen por la escena, experimentando niveles bajos,medios y altos, jugando con los planos horizontales en el suelo, y verticales en las paredes o en las colchonetas.
En sus movimientos hay un gran despliegue de energía y una entrega total a lo que están haciendo. Esto aporta un disfrute de la danza que es capaz de alcanzar al público que observa atento en las gradas.
Es una propuesta que explora un elemento tan esencial en la danza como el espacio, jugando desde las dinámicas del circo que tienen un espíritu más jocoso quizás que las de la danza contemporánea. (Aunque no tendría porqué ser así.)
Estos elementos del circo como la acrobacia o el trapecio han ido calando en las generaciones más jóvenes haciéndose un lugar importante en los ámbitos de la danza, donde ha sido incorporado en muchas propuestas.
La obra, casi una instalación danzada, concluye dejando una sensación aérea, fresca, espontánea como la alegría de los intérpretes que se balancean como niños felices en su hamaca.

Qué: Plano Móvil
Quién: Idea, coreografía y dirección: Yamila Uzorskis.- Intérpretes: Belén Coluccio, Victoria Godoy, Belara Michán, Gaston Parraga.- Iluminación: Leo D?Auito.- Música original: Juan Bernabé.- Entrenamiento corporal: Yésica Alonso, Gabriela Nuñez, Yamila Uzorskis.- Asistencia coreográfica y asistencia de dirección: Luciana Glanc.- Producción ejecutiva: Joel Inzunza Leal.- Producción general: Vera Czemerinski, Tatiana Sandoval.-
Dónde: CENTRO CULTURAL RICARDO ROJAS.- Av. Corrientes 2038.- Teléfonos: 4954-5521 / 4954-5523 / 4954-5524.- Web: www.rojas.uba.ar
Cuándo:  Sábado - 20:00 hs - Hasta el 20/08/2011

lunes, 15 de agosto de 2011

COMO PEZ EN EL AGUA

En una sala pequeña de esas que afloran en distintos rincones de la ciudad, se presenta esta propuesta cuya particularidad es ser explícitamente autobiográfica.


La obra no podría nombrarse definidamente ni como teatro ni como danza, sino como ambas. O mejor dicho, como plástica en movimiento, como autorreflexión danzada.

Teresa Duggan compone una serie de cuadros plásticamente bellos -característica de sus trabajos- donde expresa aspectos de su vida personal y creativa. Puede decirse que es una obra íntima, como un diario expuesto en forma de movimiento y palabras.

Está acompañada por dos intérpretes (un hombre y una mujer) que la asisten a la vez que forman parte de la expresión de ese mundo propio que ella pone en escena. Entre los tres, más proyecciones y objetos, construyen imágenes de su vida que son como fotografías animadas.

Así uno puede descubrir que la artista procede de una familia tradicional irlandesa, que pasó su infancia en el campo o que estuvo pupila en un colegio. También puede entreverse que entre sus referentes artísticos están el poeta español Federico García Lorca, la pintora mexicana Frida Khalo y el imaginario plástico de Oriente.

La tierra, lo autóctono, lo originario, están presentes en la obra. También forman parte de su mundo la soledad, el campo, la fantasía. Todo relacionado por Irlanda, Perú, Oriente, lugares que de alguna manera habitan en su expresión plástica.

Construye o reconstruye su historia y la plasma por ejemplo en el dibujo de un árbol contra la pared que extiende sus raíces por el suelo. Es su árbol genealógico, es su historia, es un ser que se planta y se expande a través de sus ramas y sus raíces. Es símbolo de la vida.

Otros cuadros que se disfrutan la vinculan a ella con sus influencias y procedencia. Se la puede ver con una tela boliviana/peruana y un gorro, llevando unas piedras. También con una máscara neutra cubierta con una tela blanca muy larga, una imagen que recuerda las artes escénicas japonesas (como el teatro tradicional noh y kabuki). Con esto mismo se relaciona el fondo oriental con una proyección mientras el intérprete masculino pinta sobre sus hombros un pez con un pincel y tinta negra, emulando las artes orientales de la caligrafía.

Siempre cuadros bellos que disparan imágenes en el público y que son también acompañados por la proyección animada cuya fantasía casi siempre absorbe al espectador.

Un relato autobiográfico desde la plástica en movimiento.



Qué: Como pez en el agua

Quién: Guión, coreografía y dirección: Teresa Duggan.- Intérpretes: Teresa Duggan, Maria Laura García, Giancarlo Scrocco.- Vestuario: Nam Tanoshii.-

Diseño de luces: Teresa Duggan.- Video: Guiye Fernández.- Música original y sonido:: Facundo López Burgos.- Fotografía: Catherine Fulop.- Diseño gráfico: Diego Heras.- Asistencia general: Claudia Valado.- Creatividad: Maria Laura García, Giancarlo Scrocco.- Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin.-

Dónde: PATIO DE ACTORES.- Lerma 568.- Teléfonos: 4772-9732

Cuándo: Sábado - 18:30 hs